El seguro para venta ambulante debe cubrir como mínimo los daños que el puesto pueda producir a los visitantes del mismo, pero es igualmente importante que queden cubiertos los daños que el producto una vez vendido, produzca al comprador o familiares. Particularmente en el caso de alimentación, pues nos pueden reclamar por una intoxicación alimentaria con consecuencias imprevisibles en función del estado previo de salud del consumidor. En este sentido el seguro de responsabilidad civil para la venta ambulante se encargará de defender los intereses del propietario del puesto, minimizando la amenaza económica que puede suponerle un siniestro.